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Yasunidos

Crónica de un jaque mate – un mundo de ficción

 

La Reserva de Biósfera Yasuní fue creada por la UNESCO, a petición de Ecuador, en el año 1999. Es la mayor extensión de bosques tropicales protegidos con que cuenta el país. La reserva es la casa de las etnias Waorani, Kichwa, Shwar y grupos indígenas no contactados Taromenani, Tagaeri, Oromenani y cuyos territorios han sido declarados “Zona Intangible”. A parte de ellos alberga una población considerable de colonos llegados con el petróleo, incrustados en la reserva y en disputa con ellos por los territorios.

La Reserva de Biósfera Yasuní, ubicada en la amazonia ecuatoriana es considerada el corazón de la ecoregión de mayor biodiversidad de la tierra. Uno de los últimos bosques tropicales prístinos que queda en el este del Ecuador. Contiene cerca de 4.000 especies de plantas y por lo menos 204 especies de mamíferos, incluyendo 13 especies de primates, más de 550 especies de aves y más de 382 especies de peces. Datos científicos (sacados del internet) indican que una hectárea de bosque contiene entre 190 y 300 especies de árboles. ¡La diversidad vegetal es extraordinaria! Solo el bloque 43, ITT contiene el 10 % de todas las especies del planeta. La legislación nacional ha determinado que sea un área protegida, encargando al Estado el cumplimiento de esta disposición del pueblo ecuatoriano. ¡En su área está vedada toda operación industrial de tipo extractivo!

Una primera ficción sería creer que el área de concesión petrolera del ITT, llamado así por los tres campos hidrocarburíferos que se encuentran dentro de sus límites: Ishpingo, Tambococha y Tiputini sea el Parque Yasuní. Representa solo una doceava parte del total de la Reserva o Parque Biósfera Yasuní (PBY) de 2,7 millones de hectáreas. ¡Una chakrita! Otra ficción sería decir que la explotación del bloque 43 (ITT) sea la primera y desastrosa invasión que la industria petrolera hace en la Reserva de Biósfera Yasuní: más de la mitad está afectada por el petróleo (5 bloques petroleros): existen cientos de pozos y miles de kilómetros de tuberías y vías por toda su extensión. ¡Lamentablemente el famoso 1x1.000 es otra falacia que nos hace confundir el gran Parque con una “parcelita” de él, el PBY con el ITT! El sistema nos pone a todos gafas del mismo color para que pensemos y veamos lo que manda que veamos.

El Sr. Presidente dice rotundamente que Ecuador no seguirá siendo “un mendigo sentado en un saco de oro” (Correa, 2014). ¡Aunque, de verdad parece que la mina de oro está en el banco “EximBank” de China y el Yasuní es su aval! El Sr. Presidente se olvida de que no es lo mismo el 1x1.000 del ITT de 191.700 has. que el 1x1.000 de una reserva de unos 3 millones de hectáreas y que el Parque de Biósfera Yasuní fue reconocido por la UNESCO como una pieza sin par del patrimonio natural mundial, no el ITT.

El argumento sobre el que se basa el Gobierno es el Art. 408 de la Constitución, a título de dueño de los recursos naturales “no renovables del subsuelo”. Se olvida que los recursos naturales “renovables del suelo” (plantas, etc...), de los que también se adueña ilegalmente, pertenecen al dueño de la tierra no a él ni a la petrolera. De la misma manera dispone de las zonas intangibles (Art. 407) y de los derechos de la naturaleza (Tít. I, cap. II; Art. 72,74). Al Estado se le encomendó que vigile su cumplimiento y es precisamente el guardián de los derechos del pueblo y de la naturaleza el que los viola indiscriminadamente. ¡El lobo vestido de piel de oveja guardando el rebaño!

En el Parque Nacional Yasuní todo perece ficción, una sarta de mentiras repetidas hasta la saciedad se hacen verdad. ¡Miente que algo queda, dice el refrán! La Zona Intangible (ZI), establecida en 1999 y no delimitada hasta la fecha, en la que se prohíbe a perpetuidad toda actividad extractiva, maderera, petrolera y minera, es después de 15 años una gran falacia. Excepto en los discursos, propaganda gubernamental y buenas intenciones, la protección de la riquísima variedad de fauna y flora es una mentira; las medidas cautelares, la política nacional que el Estado asume para garantizar la vida y territorios de los pueblos ocultos, son solemnísimas mentiras, la existencia de los Tagaeri y Taromenani es una mentira, no se los ubica ni como pueblos ocultos ni en aislamiento voluntario, ni como no contactados, ni como pueblos libres. ¡Sencillamente no existen! ¡Hasta las fotos de sus masacres son una mentira según dicen jueces, asesoras, fiscales probos y petroleros! Que se dé la colonización, según el gobierno, es una mentira, lo mismo que la tala ilegal de la madera y la muerte de madereros es otra mentira. Solo lo que el gobierno y sus instituciones dicen y hacen es verdad ¡Oh, prensa corrupta!

El “yasunízate” es una mentira, el “sendero ecológico” es otra mentira y la consulta previa es también mentira. Hubo un presidente de la república (Galo Plaza) que dijo que el Oriente era un mito y creo que no anduvo errado ante semejantes creadores de ficción. En la amazonia se niega lo real, funciona la fantasía y se hace lo que está prohibido: la extracción petrolera a mansalva, la tala ilegal de la selva, el genocidio de pueblos indígenas.

En Junio del 2007 el gobierno lanza la propuesta de mantener el crudo bajo tierra, renunciaba a la explotación del ITT a cambio de una compensación económica de la comunidad internacional del 50 % del petróleo existente. Esta propuesta nacional, bella como una niña maravilla terminó en un aborto quirúrgico provocado, la niña nació muerta. No fue gallo sino gallareta, no fue plan A (no explotar el ITT), sino plan B (explotarlo). En plena campaña del gobierno por la Iniciativa Yasuní, se firma el memorándum de entendimiento con la petrolera Petrobrás (Brasil), con Sinopec (China) y Enap (Chile) para la explotación del crudo del Yasuní (marzo 2007). Al mismo tiempo se otorga la licencia ambiental a Petrobrás para operar en el bloque 31 (campos Nenke y Apaika en el Parque Yasuní) vecino al ITT.

A pesar de las falacias, la ensoñación del “yasunízate”de los ambientalistas de la campaña “Amazonía por la Vida” no mengua y aunque la campaña de los ecologistas gobiernistas fue un fracaso, tampoco cejan. Solo quedaron $ 1.000 después de gastar su presupuesto en viajes, agasajos, contactos con gente rica, artistas, cantantes, políticos y famosos del mundo ¡Que nos quiten lo bailao!

El 29 de Noviembre del 2007, el Presidente de Petroecuador, Carlos Pareja Yanuzzelli propone la licitación del bloque 43 y escribe a Alexis Mera, Secretario del Gobierno: “solicito a Ud. que se modifiquen los límites de la zona intangible para que el ITT quede fuera de ella”. Dos días después, en una sabatina el Presidente Correa tilda a los ambientalistas opuestos, de “románticos”, “infantiles” y “ambientalistas de salón”. “Es inmoral negar los recursos del ITT a 13 millones de ecuatorianos que los necesitan a cambio de proteger a ‘un árbol y un pajarito’” (grandes aplausos). En julio del 2007 el Sr. Presidente pide a Petroecuador que avance la propuesta de explotar el ITT. “Si hasta octubre no hay nada en firme, la estatal tiene que tener listas las bases para la licitación”. “Con el dolor del alma se explotará”. “Si los gringos acabaron hace años con sus pueblos ocultos, entonces que paguen ahora a los que “dicen” que habitan en el Ecuador”. ¡Que los protejan otros, lo nuestro es la explotación! En agosto del 2008, Wilson Pastor, presidente de Petroamazonas anuncia que el plan de explotación del ITT está listo. El 2009 propone la explotación del bloque 31, vecina al ITT y niega la existencia de pueblos ocultos en él.

A pesar de la campaña millonaria de los ecologistas del gobierno y del propio Presidente, la “gran propuesta del pequeño país” no prospera. A la hora de firmar el fideicomiso en Copenhaguen el propio presidente patea la mesa de la firma de su canciller, sus ministros y delegados oficiales en la cumbre. Los posibles financiadores extranjeros son declarados culpables de que falle la iniciativa ITT, que no tienen ningún derecho a poner condiciones a los dineros que entreguen. “Yo mismo he ordenado que no se firme el fideicomiso”. Buena estuvo la coartada. Entonces ¿Todo fue mentira? ¡El Yasuní se explota! Y relanza una nueva campaña pro-yasunízate con Ivonne Baki que acabó sacando, ahora el dinero de los bolsillos de los ecuatorianos. ¡Confusión de lenguas como en tiempos de la torre de Babel! 

El Yasuní-ITT es una moneda de dos caras: las dos son mentira. La iniciativa como tal es también mentira. El plan A fue siempre el plan B por arte del ilusionismo, aunque se veía la coartada desde el inicio. Los ambientalistas seguían distraídos con el plan A, a pesar de que todos los signos eran ficticios. Solo tomaban en cuenta la verdadera y maravillosa selva y “los buenos salvajes emplumados” que la habitaban y que de vez en cuando los llevaban a pasear y a visitar “pelucones” por el mundo; aunque tanto el Parque como los no-contactados iban muriendo ante sus ojos. ¿Por qué, entonces? ¡El “buen vivir”, joven fotografiado en los ”spots” turísticos y la economía boyante de la clase media les peló el ojo!: ‘Ecuador renuncia a explotar el petróleo del Yasuní’. ‘España, Alemania, Italia, Japón… confían en la iniciativa ITT’. ‘Correa intensifica en Londres su campaña’. ‘Árboles o petróleo’. ‘Yasuní’. ‘Ecuador busca cambiar la historia’… ¡Qué bien quedan los ecologistas con titulares de este calibre en el mundo! Leonardo di Carpio, Glen Closs, Bill Gates, el Rey de España… se enteran del Yasuní mientras contemplan el azul esmeralda en una gira por las islas encantadas de Galápagos. Lenin Moreno, vicepresidente, aprovecha el vaje en el crucero “Endeavour” para explicar a más de 100 famosos estrellas de cine que en el Yasuní está la mayor biodiversidad del planeta… De lo que no se enteraban los famosos ni los ecologistas era de la intención oculta en las bravatas presidenciales sobre el tema, ni de las negociaciones con petroleras chinas, españolas y chilenas ni de los pedidos de explotación de la petrolera nacional y las licencias ambientales…” (Aguirre, La Selva de Papel)

Después de tanto deshojar margaritas y dorar píldoras, el Sr. Presidente Correa en agosto del 2013 decreta que se explotará el Yasuní ¡Esto ya no es ficción, es la cruda realidad! Será el gran empuje para aliviar la pobreza generalizada del país, sanar y educar a todos, implementando tecnologías de punta, doctores y maestros de excelencia y con el mínimo del 1x1000 de afectación del Parque (Correa). Desde entonces los ambientalistas han estado desesperados por evitar la explotación del petróleo de lo que queda de este tesoro de la biodiversidad. Por fin ¿salieron del círculo mortal de la ficción?

 

Achakaspi

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