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Unidad Educativa del Milenio

Nuevo Rocafuerte

Nuevo Rocafuerte es un pueblecito perdido en las selvas del Yasuní. Un rincón mágico de la Amazonía ecuatoriana bajando por el “majestuoso“ río Napo, a 300 kilómetros del Coca (Francisco de Orellana). A un tiro de piedra (un kilómetro) de la frontera del Perú y a espaldas del “petrolero“ río Yasuní que desemboca en el Napo. En ella han vivido los últimos capataces empobrecidos del caucho y desde hace muchos años su población se estancó entre los 400-450 habitantes y cero (0) desarrollo. Es capital del Cantón Aguarico, en disputa con el destacamento militar de Tiputini (a escasa media hora de canoa), en el que se refugió su alcalde hace más de 14 años y ahí permanece contra todo derecho, con el beneplácito de las petroleras e instituciones del gobierno. Las casitas de Nuevo Rocafuerte son humildes, de madera de cedro, en su mayoría de techos de zinc y hojas de palmera. Hasta su grandiosa y fea casona-catedral, construida últimamente por alguien con dólares caros y fe barata tiene la techumbre de zinc.

La actividad fundamental de sus habitantes, hasta ahora, ha sido la de sobrevivir. No hay comercio. El incipiente turismo organizado que se hace desde Coca (Quito) es de tipo mochilero. Para la obtención de dinero (cash) y para cubrir las necesidades educativas y de salud, la población hábil se desplaza a las zonas colonas de Coca y Tena. Pero, esta tierra del nunca más, debido a las cambiantes políticas del Gobierno y al señuelo del ITT, se ha convertido en la “tierra prometida“ de la noche a la mañana. En el atrasado y descartado cantón Aguarico, Ecuador está dando la última batalla al petróleo “que sacará de la miseria a sus habitantes y a los pobres del Ecuador“; a pesar de que “supuestos defensores del medio ambiente se oponen al desarrollo de la buena explotación petrolera y pretenden que los pueblos originarios vivan en condiciones de pobreza como parte del folclore y del paisaje“.

Se podrán construir ciudades del Milenio (dos están inauguradas en la zona), Unidades Educativas del Milenio (3 acabadas) “en total serán 5 y a nivel de la región amazónica se construirán 19“, dijo el Sr. Presidente en Nuevo Rocafuerte. “Es con el petróleo que se pueden construir esta clase de escuelas para los territorios donde está esa riqueza“. Se erigirán hospitales; se desarrollará el “proyecto Manta-Manaos“, cuyo puerto sobre el Napo en Providencia costará 17 millones y que ha desplazado ya a la población indígena del lugar. Ahora ¿Dónde están sus milenarios pobladores?. Se han dispersado e ido a engrosar las nuevas barriadas pobres de Shushufindi o selva adentro a otras comunidades indígenas. “La miseria no puede ser considerada parte de la realidad y para vencer esa miseria se necesitan los recursos naturales“. Nos queda además el controvertido proyecto petrolero del Yasuní y sus “senderos ecológicos“ que nos recuerda a Alicia en el país de las maravillas, con puentes elevados por los canopys de los árboles para que caminen los monos makisapas, “sotopasagios“ para las dantas y watusos a lo Walt Disney y “tecnología de punta“ para los camiones, tractores y maquinaria petrolera pesada que no echan humo, no tocan la tierra, no contaminan el agua y purifican el aire. “Con la explotación del petróleo, aquí (antes) solo quedaba contaminación y petróleo. Con la Revolución Ciudadana eso queda en el pasado compatriotas“, a parte de otras lindezas, dijo el Sr. Presiente en Nuevo Rocafuerte.

En las  selvas del Yasuní del Cantón Aguarico se encuentran varios bloques petroleros en desarrollo: el bloque 15 de Petroamazonas (antigua Oxy) y ahora operado por Schlumberger, el bloque 31 de Petroamazonas, el bloque 14 de Petroriente (China), el bloque 43 ITT de Petroamazonas y el bloque 16 de Repsol (española). Todos tienen que ver con el Parque Nacional Yasuní en el que por Constitución está prohibida la extracción de petróleo. Pero la mayoría del Parlamento dijo OK al hidrocarburo y la orden del jefe se ejecutó sin rechistar por el grupo parlamentario de los progresistas. Ni los “Yasunidos“ han podido con estas bárbaras prácticas, dignas de mejor causa. 

Por fin el día 6 de noviembre del 2014, el Sr. Presidente de la República llegó a Nuevo Rocafuerte, Provincia de Orellana, en helicóptero, después de varios contundentes avisos de llegada no cumplidos, a inaugurar la flamante “Unidad Educativa del Milenio de Nuevo Rocafuerte“ gracias a “los recursos que construyen felicidad“ como decía el eslogan de la fecha y las palabras encendidas del Sr. Rafael Correa: “Basta de neocolonialismo y de tanta doble moral. Tenemos derecho de usar nuestros recursos naturales para hacer justicia a pueblos ancestrales. ¡Sí podemos vencer a la pobreza!“

Parece haber una prisa inusitada en la realización de estos fantásticos mega proyectos y un designio triunfalista que no se llega a interpretar lógicamente su significado. El año pasado se había construido e inaugurado la ciudad y colegio del Milenio de Playas del Cuyabeno a orillas del río Aguarico (1 de abril del 2013) y este año la ciudad y colegio del Milenio de Pañacocha (16 de Enero del 2014), a orillas del río Napo, ambos en la provincia de Sucumbíos y en plena selva amazónica y ahora en Nuevo Rocafuerte (6 de Noviembre del 2014), con unos gastos ingentes por ser lugares distantes y alejados, sin teléfono ni vías de comunicación aérea o terrestre, de escasa y dispersa población indígena.    

Durante el corto tiempo de gestación de la “Unidad Educativa del Milenio de Nuevo Rocafuerte (algo más de un año) el cambio de planes y  contraórdenes, las dudas de si aquí (Rocafuerte) o de si allá (Tiputini), la diversidad de comunicados e indecisiones, trabajo a cuentagotas y a máxima velocidad (día y noche) en la recta final, falta de socialización y trivialización, ha funcionado en la práctica como el programa televisivo del gobierno “des-información“ y contribuido a opacar el significado de la obra. Todos nos volvimos apáticos. De tanto tenernos en vilo, la grandiosa iniciativa que costó 7,2 millones, se desinfló. ¡En Rocafuerte se hablaba más del petróleo del ITT que de la Unidad del Milenio!

Se conocía que Ecuador Estratégico, la empresa estatal que maneja los fondos del 12% de las utilidades y de los excedentes del petróleo y los proyectos estratégicos del gobierno estuvo averiguando la posibilidad de arquitectos locales (AP) para la realización de las obras; se dijo que el 80% de la mano de obra sería local y se buscaron comedores y hospedaje baratos. Pero no se hallaron los arquitectos de Alianza País que se buscaban en esta zona de Pachakutik y los trabajadores prefirieron ir a las petroleras que, aunque con sueldo mínimo eran más seguras. Se trajeron trabajadores de la serranía, se improvisaron comedores y sitios de hospedaje y la comida la transportaban desde el Coca (300 km). Todo se encareció y escaseó en la población. Finalmente se contrató a la empresa de construcción “ECUempire“ a cargo de un ingeniero cubano que a “trancas y barrancas“ la entregó sin terminarla totalmente y sin importarle la prohibida modalidad de trabajo de “terciarización“. “Faltándole algunas cositas la inauguró el Sr. Presidente“. Todavía siguen trabajando.

Escaseó la información sobre la ruta y actividades que el Sr. Presidente realizaría en el pueblo. La gente lo quería ver. No se supo cuando llegó el esperado, ni dónde aterrizó su helicóptero. Porque no lo hizo sobre la flamante carpeta de césped de plástico de la ultra moderna cancha de fútbol de la Unidad, traída desde Quito (con la abundancia de hierba natural que hay en la amazonía). En las pruebas de aterrizaje, la capa de césped sintético se desprendió del suelo por el vendaval producido por las aspas del helicóptero y se enrolló formando montones dispersos de plástico por aquí y por allá. El carísimo invento falló. El Sr. Presidente entró furtivamente por la parte de atrás de la Unidad, inspeccionó dos aulas y los laboratorios, en un acelerado recorrido y se presentó en el estrado. Al fin se pudo escuchar el corto discurso. Tampoco se sabía dónde comería: ¿En Chiru Isla con representantes de las comunas? (bloque 31), ¿En Alta Florencia, un centro turístico comunitario?, ¿En Nuevo Rocafuerte?. Después de tantas cábalas y descansar de la fatiga del discurso, hizo una comida breve y en solitario en el comedor de la Unidad del Milenio sin invitados especiales ni periodistas y con un inusitado resguardo militar que taponó todas las entradas y salidas del área reservada.

En torno a la inauguración se pudieron notar algunos sucesos extraños e inverosímiles como diría Cantinflas. La autoridad cantonal (el Alcalde Franklin Cox) que, aun estando presente y acompañado de todo sus secuaces, brilló por su anonimato. Nadie lo presentó y solo en la lista de presentes al acto, leída por el Sr. Presidente, se mencionó escuetamente su nombre. Por lógica a él le correspondía el saludo de bienvenida y la presentación del acto en nombre del cantón. ¡Semejante grosería! Lo valiente no quita lo cortés. Tampoco se permitió a ningún representante del pueblo tomar la palabra. Este es un pueblo sin representación, aunque esté repleto de “ciudadanos“ y compatriotas. El Sr. Gobernador, que nunca había estado en la población  en visita oficial y que al amanecer del día siguiente sería despedido de su cargo (no se sabe porqué) dio las palabras de bienvenida y presentación del acto. Le tocó al propio Sr. Presidente  de la República “contarse“ la  heroica gesta de esta población fronteriza que a algunos separatistas presentes les habrá venido muy bien escucharla.

Casualmente los estudiantes de la Unidad Educativa del Milenio no concurrieron a la solemne inauguración ni tampoco los 25 profesores y los 9 administrativos. Recibieron la orden de permanecer formalitos en las escasas 12 aulas y los 3 flamantes laboratorios con que cuenta la Unidad, como si se tratara de un día normal de clases, para que cuando pasara el Sr. Presidente los encontrara trabajando. No se mencionó el nombre del nuevo rector que en ese día tomaba posesión de su rectorado, ni se agradeció al rector saliente por sus años de trabajo en esta soledades pobladas de aullidos. ¡Mutis por la izquierda para ambos! Al sentirse sin audiencia estudiantil, como si dijéramos, sin la materia prima para su discurso, recabó su presencia: “Los estudiantes ¡Donde están?“ Con bochorno se le comunicó que estaban en clase, según órdenes y ya era tarde para hacerlos comparecer. ¿Cómo pudo suceder tamaño desliz? El “grupo de AVANZADA” (de 15-20 miembros) que se encarga de la logística y seguridad en todos los desplazamientos que realiza el Sr. Presidente, el Distrito de Educación en pleno y parte del personal zonal (unos 30 educadores y directivos)  estuvieron en Nuevo Rocafuerte la semana anterior preparando el evento hasta el último detalle. ¡Desafortunadamente se les pasó el “detalle“ de los más de 476 estudiantes matriculados de 5 escuelas integradas en la Unidad, la friolera de 4 escuelas comunitarias suprimidas y 25 profesores! (claro, la mayoría bachilleres sin título de excelencia). “Este es un día hermoso y los niños son los invitados especiales“ e invitó a los niños invisibles a que se aproximen para que escuchen su intervención y reciban su nueva y moderna escuela. ¡Pero “los estudiantes ¿Dónde están?“.

El singular grupo que asistió al acto – aparte de los acompañantes del presidente – eran unos 600 comuneros kichwas de las comunidades aledañas y padres de familia de las escuelas suprimidas. No  aplaudieron fuerte y con entusiasmo, por la sencilla razón de que no entendían a los presentadores del evento ni entendieron el modo de hablar del Presidente, que tardó en llegar más de lo previsto (3 horas) y se les hizo larga la espera. Al animador mestizo del acto de inauguración le faltó carisma y la gente se aburrió. Se le acabaron las ideas y no logró empatar con el público: ¡aquello no era una sabatina!. Repetía y volvía a repetir lo mismo y las mismas cosas. Para llenar el desconcierto ominoso de espacios vacíos se proyectó reiterativamente el video preparado para la ocasión. Todo era repetitivo este día. La presentadora kichwa, además de novata, nerviosa y preocupada de su “look“, no sabía la lengua. Su kichwa era algo mejor que la del Sr. Presidente cuando intenta sus pinitos en las sabatinas en diálogo con el Mashi. No pasó de una docena de balbucientes y entrecortadas frases intercalando adjetivos como “Hatun apu“, “Wira apu“ (risas), “pushak apu“... ¿Un anticipo de la futura lengua kichwa del biculturalismo de la revolución ciudadana?. Se acabó la lengua cultural de los naporunas: las lenguas de las Unidades Educativas del Milenio son el español y el inglés. ¡Patria para siempre!. El panorama cultural se ensombrece todavía más, pues se cuenta con un internado para 140 pupilos con guías y maneras de vivir y hablar occidentales, donde los jóvenes estudiantes permanecerán asilados de lunes a sábado, apartados de su familia y modos de vida culturales de la comunidad por varios años: un buen lavado de cerebro y de cultura.

Achakaspi  

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